Recordé a la maestra
Recordé a la maestra a Sandra Céspedes, quien impartía la materia de liderazgo en la Escuela Nacional del Ministerio Público, la recordé no solo por la repartición de mentas y dulces que a diario hacia en el aula a todos los aspirantes a fiscales de carrera que allí se encontraban, sino por que dentro de su cátedra incorporó la lectura y análisis del libro “Los siete hábitos de las personas altamente efectivas” del autor Stephen Covey, un clásico de la autoayuda y el desarrollo personal. Uno de los hábitos que Covey destaca en su libro es el de “Limar la Sierra”, el cual se refiere a la importancia de dedicar tiempo y esfuerzo a la renovación personal y profesional.
En este artículo, exploraremos en profundidad este hábito y cómo puede ayudarnos a ser más efectivos en nuestras vidas. El hábito de “Limar la Sierra” se basa en la metáfora de un leñador que está cortando árboles con una sierra. A medida que trabaja, la sierra se va desgastando y perdiendo su filo. Si el leñador sigue cortando sin afilar la sierra, eventualmente se encontrará luchando para cortar un árbol. En lugar de seguir luchando, la solución es tomarse un tiempo para afilar la sierra y recuperar el filo. De esta manera, el leñador puede volver al trabajo con una herramienta más efectiva y eficiente.
Este ejemplo se aplica a nuestras vidas personales y profesionales de muchas maneras. Todos necesitamos tiempo para renovarnos y recargarnos, para mejorar nuestras habilidades y conocimientos, y para mantener nuestra salud física y mental. Si no hacemos esto, nos encontraremos luchando para lograr nuestras metas y objetivos, y eventualmente nos quemaremos y nos desgastaremos.
En unos días de vacaciones, luego de varios años si tomarlas he podido aprovechar este tiempo para limar mi sierra y oxigenar el cerebro, trabajando en mi desarrollo personal, en el que he incluido actividades como hacer ejercicio, meditar, leer, participar de actividades académicas, aprender nuevas habilidades, pasar tiempo en la naturaleza y disfrutar de actividades que realmente me han revitalizado.
Al incorporar el hábito de limar la sierra en nuestras vacaciones, podemos mejorar nuestra salud física y mental, aumentar nuestra creatividad y productividad, y lograr una mayor satisfacción y equilibrio en nuestra vida personal y profesional. Por lo tanto, es importante recordar que el descanso de vacaciones no solo es un tiempo para relajarse, sino también para trabajar en nosotros mismos y mejorar nuestra capacidad para ser personas altamente efectivas, gracias a Dios que recordé a la maestra.